Cuidar de las personas puede repercutir de manera significativa en su vida. Las responsabilidades del cuidado pueden interferir con su desempeño en el trabajo, su relación con su ser querido o el cuidado de sus hijos. Su vida se puede convertir en un acto de equilibrio a medida que trata de integrar la prestación de cuidados en su ya apretada agenda. A continuación, hay algunos recursos disponibles que pueden ayudar.

Para cuidadores que trabajan:

La FMLA (Ley de Licencia por motivos familiares y médicos) protege a los cuidadores que trabajan. Si usted es un empleado que trabaja para una empresa que emplea a 50 personas o más, tiene derecho a 12 semanas anuales de licencia sin goce de sueldo para cuidar a un miembro de su familia. Puede tomarse todas las semanas a la vez o dividirlas en el tiempo. Aunque no se le pagará durante este tiempo, seguirá recibiendo seguro médico y otros beneficios, y su trabajo se mantendrá hasta que regrese.

Consejos para sobrellevar un trabajo

  • Hable con su supervisor sobre su situación y necesidades como cuidador y empleado.
  • Sea comprensivo con las responsabilidades de su trabajo y acuerde un plan que funcione para todos.
  • Si es posible, pídales a amigos y miembros de la familia que ayuden a cuidar al paciente mientras usted está en el trabajo.
  • Busque opciones de atención en el hogar para el horario en que esté en el trabajo.
  • Si se toma la licencia, comuníquese con su empleador para estar al tanto y mantenerlo informado sobre su situación.

Cómo preservar las relaciones familiares

La prestación de cuidados puede crear sentimientos de resentimiento, abandono y tensión dentro de las familias, lo que lleva a conflictos. También es posible que note transiciones entre los miembros y cambios en las relaciones. La prestación de cuidados conlleva una adaptación para la mayoría de las familias, y esto lleva tiempo.

Si tiene una pareja/un cónyuge que no sea el paciente, aquí hay algunos consejos para ayudarlo a mantener una relación saludable:

  • Hable abiertamente con su pareja sobre sus preocupaciones y emociones.
  • Si pasa mucho tiempo fuera debido a la prestación de cuidados, exprese sus sentimientos y tómese el tiempo para escuchar y comprender los de su pareja.
  • Si necesita ayuda y cree que su pareja puede ayudarlo, puede pedírsela.
  • Intente programar ‘citas’ con su pareja en momentos donde puedan estar solos.
  • Busque asesoramiento profesional si usted y su pareja no pueden comunicarse de manera efectiva.
  • Si usted o su pareja han perdido el interés por el sexo, esto se puede deber al cansancio, al estrés o a una depresión. Busque ayuda profesional si tiene problemas con la intimidad en su relación.

Si tiene hijos o los niños están siendo afectados por la enfermedad:

  • Hable con los niños sobre la situación dándoles una explicación clara.
  • Involucre a los niños en el cuidado diciéndoles cómo pueden ayudar.
  • Trate de mantener las cosas lo más normales posible en la vida de sus hijos.
  • Trate de pasar tiempo con sus hijos, para que no se sientan abandonados.
  • Asegúrese de que los niños sepan que son amados mostrándoles afecto.
  • Trate de no descargar sus frustraciones en ellos.
  • Muchas veces, los niños pequeños tienen nociones poco realistas de que son responsables de la angustia de sus padres. Asegúrese de explicar que ellos no tienen la culpa de su angustia emocional o física.
  • Prepare a sus hijos para charlar sobre su situación con otros niños.

Si tiene hermanos:

  • Coordine y comparta las responsabilidades del cuidado de la manera más uniforme posible, especialmente si está cuidando a uno de sus padres.
  • Pídales ayuda a sus hermanos. Sea claro y específico sobre lo que se necesita.
  • Mantenga abiertas las líneas de comunicación.
  • Si no está satisfecho con la ayuda de sus hermanos, busque a otros familiares y amigos.
  • Trate de reconocer si las viejas rivalidades entre hermanos están resurgiendo y abórdelas.
  • Exprese sus emociones hablando con otros familiares, amigos o un terapeuta/consejero.
  • Recuerde que independientemente de lo que sienta por ellos, siguen siendo familia.

Cómo equilibrar otras tareas del cuidado

Si está cuidando a más de una persona, se enfrenta a demandas que van más allá de las de otros cuidadores. El cuidado múltiple hace que sea un desafío atender sus propias necesidades. Tómese tiempo para abordar la tensión emocional y física que conlleva la prestación de cuidados.

Consejos:

  • No intente hacer todo usted mismo.
  • Busque a otros miembros de la familia o profesionales.
  • Busque servicios que podrían ayudar a reducir su tensión. El plan de seguro del paciente puede incluso cubrir algunos servicios.
  • Tome descansos.
  • No soporte la carga emocional de prestar cuidados solo.
  • No se esfuerce demasiado.

Recuerde que su salud también es importante. Cuídese.

En MJHS, valoramos tanto a los cuidadores personales como a los profesionales y reconocemos el trabajo fundamental que realizan. Por ello, hemos creado estos recursos en línea para cuidadores para ayudarlo en este momento crucial de su vida.

Si necesita ayuda y apoyo adicionales para el cuidado de su ser querido, no dude en comunicarse con MJHS. Podemos recomendarle otras opciones de atención disponibles a través de uno de nuestros programas.

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