Busque ayuda en su círculo

Si usted es un cuidador, está bien recurrir a la familia, los amigos y los profesionales en busca de apoyo. Encontrar a alguien que escuche sus preocupaciones puede ser muy reconfortante durante este tiempo. Muchos lugares ofrecen apoyo emocional a los cuidadores.

  • El equipo de atención médica de su familiar, como el consejero o el trabajador social
  • Apoyo local o en línea, como salas de chat en Internet o para cuidadores, u organizaciones nacionales de cuidadores
  • Su iglesia, sinagoga, mezquita u otros lugares de culto

Considere elaborar un plan de acción

Si usted es el cuidador principal de su amigo o familiar, le corresponderá trabajar con el equipo de atención médica y asegurarse de que se cubran todas las necesidades del paciente. Para tener cierto control sobre la situación, puede considerar la posibilidad de un plan de acción:

  1. Determine las necesidades del paciente: detalle las actividades que deben realizarse para atenderlo adecuadamente.
  2. Decida qué necesidades puede cubrir por su cuenta. Es posible que haya responsabilidades de cuidado que usted pueda manejar y otras que requieran asistencia.
  3. Determine las necesidades que pueden cubrir los demás. Aunque sienta el deseo de hacerlo por su cuenta y no “agobiar” a los demás, aprender a pedir ayuda es fundamental para minimizar el agotamiento y el desgaste.
  4. Identifique a la familia y los amigos a los que puede recurrir en busca de ayuda. Junto a sus nombres, anote las habilidades o recursos especializados que puedan ofrecer y su horario cuando tengan tiempo libre. Los familiares y los amigos pueden contribuir al cuidado de muchas maneras valiosas y a menudo están dispuestos a participar.
  5. Establezca la necesidad de ayuda profesional externa. No debe sentirse avergonzado o culpable si no se siente cómodo realizando ciertos procedimientos médicos o si necesita ayuda con el cuidado del paciente.

Pida ayuda

Una vez que se haya tomado el tiempo de ver el panorama completo, es el momento de comunicarse con su familia y amigos. A continuación, encontrará algunos consejos útiles:

  • Siéntese con ellos en persona o busque un momento tranquilo para hablar por teléfono.
  • Revise la lista de necesidades del paciente y el plan de acción.
  • Analice las áreas específicas en las que cree que pueden ayudar.
  • Pregúnteles si quieren participar.
  • Pregunte si quieren ayudar en un área determinada.
  • Explique claramente las tareas y lo que pueden hacer para ayudar.
  • Asegúrese de que entiendan exactamente lo que sería útil para usted y para el paciente.

Comuníquese habitualmente con su equipo de atención médica, pida los horarios de consulta y una línea directa telefónica en caso de emergencia. Infórmese sobre los recursos adicionales que pueden estar disponibles. Es posible que lo ayuden a identificar recursos para solventar algunas carencias o que le ofrezcan opciones para cuando su ser querido ya no pueda vivir solo de forma segura.

En MJHS, valoramos tanto a los cuidadores personales como a los profesionales y reconocemos el trabajo fundamental que realizan. Por ello, hemos creado estos recursos en línea para cuidadores para ayudarlo en este momento crucial de su vida.

Si necesita ayuda y apoyo adicionales para el cuidado de su ser querido, no dude en comunicarse con MJHS. Podemos recomendarle otras opciones de atención disponibles a través de uno de nuestros programas.

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