El cuidado de un ser querido puede ser tanto gratificante como desafiante. Como cuidador, es fundamental ocuparse de sus necesidades emocionales, sociales y físicas, además de cuidar a la persona que está enferma. El hecho de atender sus propias necesidades se conoce como “cuidado personal”.

¿Qué es el cuidado personal?

El cuidado personal es el concepto de cuidar de uno mismo mediante las cosas que hace de manera diaria, semanal o mensual para mantener su salud física y mental.

Tal vez se pregunte: “¿cómo puedo centrarme en mis necesidades cuando apenas tengo tiempo para respirar?” Cuidar a otra persona puede llevarlo a descuidar su salud física, social, espiritual y emocional. Esto puede ocurrir debido a la falta de tiempo, la fatiga, la incapacidad de dejar a su ser querido solo y el sentimiento de culpa por disfrutar mientras su familiar está sufriendo.

En cualquier caso, ignorar sus propias necesidades puede acarrear problemas de salud, aislamiento y ruptura de sus relaciones habituales.

Está bien (¡y es necesario!) que se cuide mientras brinda atención a un familiar o un amigo enfermo.

El cuidado personal comienza con algunos principios básicos:

  • Tómese el tiempo necesario para comprender sus sentimientos y esté atento a los signos de angustia, depresión y ansiedad.
  • Manténgase en contacto con su círculo social. Hable o visite a amigos cercanos o familiares, ya sea en persona o en línea. Siga haciendo las cosas que le gustan; no abandone sus aficiones, su trabajo ni otras actividades que sean importantes para usted.
  • Preste atención a su bienestar físico.
    • Coma de forma saludable y equilibrada y beba mucha agua.
    • Duerma en promedio de 6 a 8 horas ininterrumpidas por noche.
    • Haga ejercicio durante al menos 20 minutos varias veces por semana.
    • Tómese un tiempo para relajarse a diario.
    • Acuda a las citas con el médico y el dentista según lo programado.
    • Intente salir de casa al menos una vez al día.
  • Concéntrese en su ser espiritual.
    • Tómese un tiempo para orar, meditar o realizar otras prácticas espirituales.
    • Hable con un capellán para que lo ayude a entender la situación.
    • Reconecte o genere una conexión estable con una comunidad o grupo religioso.
    • Explore sus creencias, incluso si no está afiliado a ningún grupo religioso organizado.
    • Intente entender la enfermedad de su familiar y su papel como cuidador.

De ninguna manera debe esperar incorporar todas estas actividades en su vida diaria. Recuerde que todo lo que hace cuenta y puede ayudarlo a sentirse mejor a nivel emocional, espiritual y físico.

Debe tener en cuenta que, como cuidador principal de un amigo o un ser querido, no es realista que se ocupe de todo usted solo. Lea más sobre cómo cuidar de sí mismo al desempeñarse como cuidador

En MJHS, valoramos tanto a los cuidadores personales como a los profesionales y reconocemos el trabajo fundamental que realizan. Por ello, hemos creado estos recursos en línea para cuidadores para ayudarlo en este momento crucial de su vida.

Si necesita ayuda y apoyo adicionales para el cuidado de su ser querido, no dude en comunicarse con MJHS. Podemos recomendarle otras opciones de atención disponibles a través de uno de nuestros programas.

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