La historia del sistema de salud de MJHS: Las Damas de Brooklyn

“La grandeza de una comunidad se mide con mayor precisión por las acciones compasivas de sus miembros”. These famous words uttered by Coretta Scott King are a perfect example of how four immigrant women living in Brooklyn over 110 years ago not only made their community proud but created a legacy that is still benefiting New Yorkers today.

Sarah Webelovsky, Emma Rosenthal, Sarah Berlin y Flora Grodin (cariñosamente conocidas como Las Damas de Brooklyn) son cuatro nombres con los que quizá no esté familiarizado. Sin embargo, su historia es un recorrido memorable que allanó el camino para que MJHS finalmente atienda a miles en el área metropolitana de New York.

A principios de 1900, Las Damas de Brooklyn fueron testigos de una gran enfermedad que afectaba a los pobres y ancianos de la comunidad judía. Esta experiencia diaria generó en ellas un intenso deseo de ofrecer refugio a aquellos que necesitaban atención con urgencia. Inspiradas por una tradición de servicio a la comunidad, Las Damas de Brooklyn buscaron crear un mejor acceso a la atención médica de calidad y un lugar seguro para vivir para aquellas personas con dificultades. Las cuatro valientes mujeres se impusieron la misión de brindar esa atención compasiva dentro de su comunidad. Vieron una gran necesidad e hicieron algo al respecto. Finalmente, fundaron la organización que se convertiría en el sistema de salud de MJHS.

Sarah, Emma, Sarah y Flora eran resilientes, decididas y empezaron a ir de puerta en puerta para pedir apoyo caritativo a sus vecinos de Brooklyn. Sin considerar ninguna donación demasiado pequeña, fueron los miembros trabajadores de la comunidad los que, en última instancia, reunieron el apoyo financiero necesario para abrir nuestro primer asilo de ancianos para los miembros en riesgo de la comunidad.

Con el paso de los años, a medida que la misión de Las Damas de Brooklyn se hacía realidad, el sueño continuó creciendo a la par de las necesidades de la comunidad. Ahora conocido como el sistema de salud de MJHS, hoy atendemos a personas de cualquier raza, origen étnico, fe, nacionalidad, identidad o expresión de género, orientación sexual o estatus militar, con la misma compasión, dignidad y respeto infundidos por nuestras fundadoras.

Al igual que en sus inicios, MJHS no solo se aferra a nuestros valores fundamentales, sino también a nuestra misión de proporcionar atención y comodidad a los neoyorquinos en riesgo cuando y donde más lo necesiten. Somos uno de los sistemas de salud sin fines de lucro más grandes de la región que proporciona:

Hoy, MJHS es un sistema de salud y una comunidad de atención para todas las personas. Como nuestras fundadoras, Las Damas de Brooklyn, tenemos un corazón acogedor y un espíritu de inclusión. Si le interesa saber más sobre nuestros servicios disponibles, comuníquese con nosotros hoy mismo.