Cuando su ser querido está lejos: consejos para el cuidado a larga distancia

Ser cuidador a larga distancia no es fácil y presenta desafíos únicos.  Aunque a veces pueda parecer abrumador o estresante, proporcionar atención y apoyo a un familiar es una de las responsabilidades más importantes que puede tener. Ser organizado y utilizar los recursos disponibles lo ayudará a asegurarse de que su ser querido reciba la mejor atención posible, incluso cuando usted está lejos.

A continuación, se presentan algunos desafíos frecuentes a los que se enfrentan los cuidadores a larga distancia con algunos consejos útiles para ayudarlo a superarlos.

Desafío:  controlar la salud y las finanzas de alguien a la distancia puede ser difícil. Idealmente, usted podrá hablar con su ser querido sobre problemas médicos, financieros y legales antes de que se produzca un inconveniente o una crisis. Siendo realista, sin embargo, la oportunidad de prepararse no siempre surge de manera orgánica.

Consejos:

  • Evalúe las necesidades de su ser querido (emocionales, espirituales, físicas, sociales, financieras y de salud).
  • En lo posible, analice abiertamente las directivas anticipadas y asegúrese de que su ser querido tenga preparado poderes de representación financieros y médicos, así como un poder general. Estos pueden ser temas delicados de mencionar, pero son muy importantes en caso de una emergencia. Sea sensible con los sentimientos de su ser querido durante estas conversaciones. A veces, es útil mencionar que estos documentos en realidad garantizan que los deseos de su ser querido se cumplan si no puede expresarse. Contar con un testamento también facilitará la situación para la familia.  En definitiva, muchas personas encuentran tranquilidad cuando saben que su familia está preparada para cualquier situación.
  • Si su ser querido cuenta con una directiva anticipada, guárdela en un lugar a la vista de su hogar en caso de que surja una emergencia y usted no esté presente para informarle al servicio médico de emergencia (EMS). (El refrigerador y la parte de atrás de la puerta de la habitación a menudo son lugares recomendados).
  • Asegúrese de que todos los documentos importantes estén juntos y sean de fácil acceso, incluidos el certificado de nacimiento, la tarjeta del Seguro Social, la información de las cuentas bancarias y los documentos del seguro. También debe hacer una lista de cualquier contraseña telefónica o de correo electrónico, así como información de suscripciones digitales.
  • Sepa todas las afecciones médicas, los medicamentos con receta y la información de contacto de los proveedores de atención médica, y cuente con documentación que lo incluya como persona de contacto con acceso a la información y los registros médicos de su ser querido. Esta información también debe estar en el refrigerador y en la parte de atrás de la puerta de la habitación.

Desafío:  las tareas del hogar, que incluyen comprar comestibles, preparar comidas, limpiar la casa y trasladarse, pueden convertirse en un desafío cuando el cuidador, y el ser querido, no pueden llevarlas a cabo, según la necesidad.

Consejos:

  • Controle el plan de seguro de su ser querido para saber si cubre servicios a largo plazo, como un auxiliar de atención de la salud en el hogar (HHA) o un asistente de atención personal (PCW). Si su ser querido ahora necesita estos servicios y no están cubiertos, quizás debería considerar un nuevo plan de seguro.
  • Averigüe sobre los servicios de envío de alimentos y comidas. Existen organizaciones disponibles en todo el país que ofrecen envíos a domicilio de comidas nutritivas, como Meals on Wheels. Si su ser querido tiene dificultad para llegar a la puerta, asegúrese de tener la información de contacto de los vecinos que estarían dispuestos a ayudar.
  • Investigue y busque un servicio reconocido para tareas domésticas livianas o un HHA para ayudar con las tareas diarias. Los servicios para tareas domésticas livianas a menudo se especializan en ofrecer tareas simples a bajo costo, como lavar los platos o cambiar la ropa de cama, según la necesidad.
  • Establezca operaciones bancarias en línea, incluido el depósito directo de cheques, cuando sea posible, para que su ser querido pueda gestionar los pagos de las facturas sin salir de casa. Si su familiar no puede administrar sus propias finanzas, las operaciones bancarias en línea le facilitarán la gestión de casi todas las actividades de manera remota.
  • Coordine una fuente de transporte confiable para cuando sea necesario.
  • Elabore un cronograma y una hoja de contacto que los asistentes o contactos de emergencia puedan consultar. Esto debe incluir medicamento con receta, números de teléfono de los médicos, alergias u otra información pertinente, incluida su información de contacto.

Desafío:  como cuidador a larga distancia, puede enfrentarse a algunos desafíos relacionados con poder estar en contacto con regularidad. Hoy en día, las visitas pueden complicarse, incluso para aquellos que no están lejos de su ser querido, en especial debido a los riesgos de exposición a la COVID-19.

Consejos:

  • Comuníquese con una persona u organización de confianza que estén geográficamente más cerca de su ser querido y desarrolle un plan de atención. Esto es especialmente importante si algo sucediera de noche.
  • Utilice la tecnología disponible, como las videoconferencias, para comunicarse con su ser querido de manera habitual. Esto es particularmente importante dado que la COVID-19 ha dificultado aún más las visitas en persona para algunas personas.  Existen varios recursos para videollamadas que están disponibles gratis o a bajo costo. Configure estos dispositivos en áreas fácilmente accesibles para que todos puedan estar conectados sin inconvenientes.

Desafío:  el estrés y el agotamiento de los cuidadores son grandes preocupaciones debido a las mayores complicaciones asociadas con el cuidado de su ser querido a la distancia.  El paso más crítico para ser el mejor cuidador es cuidar de uno mismo.

Consejos:

  • Ponga en práctica el cuidado personal.
  • Aproveche los recursos, como los grupos de apoyo y las organizaciones locales.
  • Tómese un tiempo para participar en actividades que le resulten renovadoras.
  • Acepte sin culpa lo que puede y lo que no, y recuerde que está haciendo lo mejor posible.
  • Pida ayuda cuando la necesite.

No está solo

Con más de 110 años de experiencia al cuidado de neoyorquinos en riesgo, el sistema de salud de MJHS ofrece una variedad de programas y servicios que pueden ayudarlo a cuidar de su ser querido, ya sea que viva cerca o lejos. Para obtener más información, explore por nuestros recursos para pacientes y familias.