El siguiente artículo se publicó originalmente en 70 Faces Media y como parte de una serie respaldada por MJHS Health System, 70/Faces Media y UJA-Federation of New York para concienciar y facilitar las conversaciones sobre la atención al final de la vida en el contexto del judaísmo.

POR JENNIFER MODLINGER

Más allá de lo que piense sobre las bodas extravagantes y la familia real británica, creo que todos estamos de acuerdo en que hicieron un hermoso mitzvah al convertir las flores de la boda del príncipe Harry y Meghan Markle en ramos para pacientes que reciben atención de hospicio.

Y ya sea que usted sea de sangre real o no, visitar a un ser querido que ha ingresado a atención de hospicio puede ser una experiencia estresante. Sin embargo, no tiene que ser así. Hay cosas que puede hacer para brindarle comodidad y alegría a una persona que recibe atención de hospicio. Recopilamos los siguientes consejos del personal de enfermería de atención de hospicio, los trabajadores sociales y el clero del sistema de salud de MJHS.

1 El tiempo de la visita es lo principal

Planifique cuidadosamente el tiempo de su visita. Averigüe en qué momento su amigo o familiar se siente con más energía: ¿mañana, mediodía o noche? ¿Cuándo se deben tomar los medicamentos? Hable con el paciente, el cuidador familiar, el personal del hospicio o un amigo cercano para determinar la mejor hora del día para la visita. Además, asegúrese de verificar que todavía sea un buen día y hora para la visita antes de ir allí.

2 Traiga alimentos saludables (o no lo haga)

No se presente con su plato de especialidad ni un kugel de pasta sin ponerse en contacto primero. Averigüe si hay restricciones alimenticias o si el paciente tiene antojos de algo. Si este sigue una dieta líquida, puede llevarle un batido o una malteada. Si los martinis eran los favoritos, pero el alcohol ya no es una opción, haga un brindis con agua en copas de martini. A veces, oler una comida favorita puede ser un consuelo, incluso si ya no se puede comer. El aroma de una jalá recién horneada o una fragante olla de sopa de pollo pueden traer hermosos recuerdos, incluso si no se pueden saborear. Sin embargo, le recordamos que primero pregunte.

3 La tecnología puede ser una herramienta muy útil

Incluso si el paciente ya no puede viajar, aún puede ser parte de una simjá familiar. FaceTime, Skype y la transmisión en vivo son formas de ayudar a alguien a ser un invitado virtual en un bat mitzvá, un bris o una boda.

4 Piénselo dos veces antes de traer adornos

Las flores aromáticas son hermosas, pero pueden ser un gran problema para alguien con problemas respiratorios; un ramo gigante de globos podría ocupar mucho espacio en una habitación pequeña. Averigüe si hay algo particularmente significativo, y no demasiado grande, que pueda traer. Las tarjetas y los dibujos artesanales, así como las fotos familiares, siempre son una buena opción.

5 No asista acompañado

Si planeó venir solo, no decida venir con otra persona, o dos personas más, a último minuto. Los huéspedes adicionales pueden ser abrumadores y pueden hacer sentir que la habitación está llena de personas.

6 Los niños son una bendición (por lo general)

Los niños pueden traer mucha energía y alegría a la habitación, pero solo si esa energía y alegría no abruman al paciente. Los besos y abrazos exuberantes pueden ser bienvenidos, o pueden exacerbar el dolor existente. Deje que el paciente sea su guía.

7 Tenga en cuenta el tiempo de su visita

No se exceda en su visita; a menudo, los pacientes se cansan fácilmente. Es posible que usted esté teniendo una visita encantadora y esté temiendo lo que podría ser una despedida final, pero tenga en cuenta las señales que pueda recibir del paciente o de los miembros de la familia.

8 No lleve sorpresas

Este no es el momento de tratar de arreglar las cosas ni resolver una disputa familiar de mucho tiempo, a menos que el paciente lo solicite específicamente. Es posible que este ya haya hecho las paces con cualquier pelea o drama que haya ocurrido en el pasado, y hacer resurgir los asuntos puede hacer más daño que bien.

9 No se tome las cosas de manera personal

No se ofenda si un paciente no expresa placer por un obsequio considerado, o una tarjeta o un dibujo cuidadosamente elaborados. Es posible que esté demasiado cansado como para ser efusivo sobre el regalo. Lo mismo ocurre con no hablar durante la visita, terminar la visita repentinamente o parecer apático acerca de un día festivo o una celebración.

Lo fundamental al visitar a alguien que está recibiendo atención de hospicio es dejar que el paciente sea su guía, estar presente y en el momento, y recordar que no se trata de usted. Visitar a un ser querido que está recibiendo atención de hospicio por una afección que limita sus posibilidades de vivir generará todo tipo de emociones y puede ser difícil reprimirlas, especialmente si no tiene el tipo de visita que imaginó. Al final, recuerde que usted está cumpliendo una gran mitzvá, incluso si no trae un ramo sobrante de la boda real. Como tantas cosas en la vida, se trata de ir y demostrar que le importa.

En MJHS, valoramos tanto a los cuidadores personales como a los profesionales y reconocemos el trabajo fundamental que realizan. Por ello, hemos creado estos recursos en línea para cuidadores para ayudarlo en este momento crucial de su vida.

Si necesita ayuda y apoyo adicionales para el cuidado de su ser querido, no dude en comunicarse con MJHS. Podemos recomendarle otras opciones de atención disponibles a través de uno de nuestros programas.

Comparta este artículo en:


Recursos relacionados