Si se inicia un incendio en su hogar, lo más probable es que tenga menos de dos minutos para escapar. La alerta temprana de un detector de humo puede salvarle la vida. Sin embargo, contar con un detector de incendios no es lo único que puede hacer. Pensar en algunas cosas cotidianas con anticipación puede marcar una gran diferencia.

Haga su casa segura contra incendios. Asegúrese de lo siguiente:

  • Las salidas estén marcadas, se puedan abrir sin nada que las obstruya, y los miembros de su familia las conozcan
  • Las salidas de emergencia y los extintores deben funcionar correctamente.
  • Los números de teléfono importantes, como los del propietario o familiares, deben estar al alcance.

Evite los peligros de incendio en el hogar asegurándose de lo siguiente:

  • Los productos químicos no estén guardados cerca de fuentes de calor.
  • Si hay un tanque de oxígeno en el hogar, lea los consejos de seguridad del tanque de oxígeno. No fume a menos de seis pies del concentrador de oxígeno ni conecte el generador de oxígeno a un tomacorriente con otros electrodomésticos.
  • Los diarios o trapos viejos no se guarden cerca de fuentes de calor ni se dejen esparcidos en toda la casa.
  • Nunca fume en la cama o acostado sin supervisión.
  • Nunca debe dejar la estufa encendida (para evitar dejar comida o líquidos sin supervisión, compre un hervidor eléctrico con un sistema de apagado automático).
  • No haya cables sueltos o pelados por el suelo.
  • No conecte demasiados enchufes a un solo tomacorriente, ya que puede sobrecargar los circuitos.
  • No conecte un concentrador de oxígeno eléctrico a un tomacorriente con otros electrodomésticos.

R.A.C.E.

Si bien podemos esforzarnos al máximo para prevenir incendios, los accidentes son inesperados y suceden. Si se encuentra en un incendio en el hogar, recuerde este importante consejo:

Rescate: use las escaleras, NO el elevador. Evacúe los dos pisos que estén debajo del lugar del incendio. Permanezca cerca del piso. Siempre toque la puerta con la mano antes de abrirla. Si está caliente, ¡NO LA ABRA!

Alarma: si puede, salga a presionar la alarma de incendios y llame al 911.

Confine: si puede, cierre las puertas y ventanas de las habitaciones incendiadas y cierre todas las demás puertas de salida al salir.

Extinga: si el incendio es pequeño y hay un extinguidor disponible, úselo (tire del seguro, apunte con la boquilla, presione la palanca y realice un movimiento de barrido en la base del fuego).

Qué hacer en caso de incendio o quemadura

Si alguien se quema, coloque la herida en agua fría inmediatamente durante 10 a 15 minutos para aliviar el dolor. No aplique mantequilla a una quemadura, ya que esto podría prolongar el calor y dañar más la piel. Si una quemadura se ampolla o calcina, consulte a un médico inmediatamente.

Deténgase, déjese caer y ruede 

Todos deberían saber esta regla: si su ropa se prende fuego, ¡no corra! Deténgase donde se encuentre, déjese caer al suelo y ruede una y otra vez para apagar las llamas. Cúbrase el rostro con las manos para proteger el rostro y los pulmones.

Gatee por debajo del humo 

Si encuentra humo al usar la salida principal, use en su lugar la ruta alternativa. Si debe salir a través del humo, el aire limpio estará a varias pulgadas del suelo. Arrodíllese, ponga las manos al suelo y gatee hasta la salida de seguridad más cercana.

En MJHS, valoramos tanto a los cuidadores personales como a los profesionales y reconocemos el trabajo fundamental que realizan. Por ello, hemos creado estos recursos en línea para cuidadores para ayudarlo en este momento crucial de su vida.

Si necesita ayuda y apoyo adicionales para el cuidado de su ser querido, no dude en comunicarse con MJHS. Podemos recomendarle otras opciones de atención disponibles a través de uno de nuestros programas.

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